๐๐ฌ๐๐ฅ๐ฆ๐ฌ ๐๐:๐
“๐๐ก๐ ๐ฆ๐๐๐ค ๐ฐ๐ข๐ฅ๐ฅ ๐ก๐ ๐ ๐ฎ๐ข๐๐ ๐ข๐ง ๐ฃ๐ฎ๐๐ ๐ฆ๐๐ง๐ญ: ๐๐ง๐ ๐ญ๐ก๐ ๐ฆ๐๐๐ค ๐ฐ๐ข๐ฅ๐ฅ ๐ก๐ ๐ญ๐๐๐๐ก ๐ก๐ข๐ฌ ๐ฐ๐๐ฒ.”
"๐๐ฅ ๐ฉ๐จ๐ฅ๐ฏ๐จ ๐ข๐ง๐๐๐ฌ๐๐ข๐๐ซ๐๐๐ฅ๐ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐ฎ๐ ๐๐ก๐๐ค๐๐ฌ๐ฉ๐๐๐ซ๐."~~~๐๐จ๐ซ๐ ๐๐ฌ: ๐๐จ๐ฌ๐๐ฌ ( ๐ฉ๐จ๐๐ฆ๐ ๐๐ง ๐๐ฅ ๐๐ซ๐จ ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ญ๐ข๐ ๐ซ๐๐ฌ)
“๐๐ก๐ ๐ฆ๐๐๐ค ๐ฐ๐ข๐ฅ๐ฅ ๐ก๐ ๐ ๐ฎ๐ข๐๐ ๐ข๐ง ๐ฃ๐ฎ๐๐ ๐ฆ๐๐ง๐ญ: ๐๐ง๐ ๐ญ๐ก๐ ๐ฆ๐๐๐ค ๐ฐ๐ข๐ฅ๐ฅ ๐ก๐ ๐ญ๐๐๐๐ก ๐ก๐ข๐ฌ ๐ฐ๐๐ฒ.”
"๐๐ฅ ๐ฉ๐จ๐ฅ๐ฏ๐จ ๐ข๐ง๐๐๐ฌ๐๐ข๐๐ซ๐๐๐ฅ๐ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐ฎ๐ ๐๐ก๐๐ค๐๐ฌ๐ฉ๐๐๐ซ๐."~~~๐๐จ๐ซ๐ ๐๐ฌ: ๐๐จ๐ฌ๐๐ฌ ( ๐ฉ๐จ๐๐ฆ๐ ๐๐ง ๐๐ฅ ๐๐ซ๐จ ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ญ๐ข๐ ๐ซ๐๐ฌ)
๐๐จ๐ฌ๐๐ฌ - ๐๐จ๐๐ฆ๐๐ฌ ๐๐ ๐๐๐๐๐ ๐๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐
El volumen caรญdo que los otros
ocultan en la hondura del estante
y que los dรญas y las noches cubren
de lento polvo silencioso. El ancla
de Sidรณn que los mares de Inglaterra
oprimen en su abismo ciego y blando.
El espejo que no repite a nadie
cuando la casa se ha quedado sola.
Las limaduras de uรฑa que dejamos
a lo largo del tiempo y del espacio.
El polvo indescifrable que fue Shakespeare.
Las modificaciones de la nube.
La simรฉtrica rosa momentรกnea
que el azar dio una vez a los ocultos
cristales del pueril calidoscopio.
Los remos de Argos, la primera nave.
Las pisadas de arena que la ola
soรฑolienta y fatal borra en la playa.
Los colores de Turner cuando apagan
las luces en la recta galerรญa
y no resuena un paso en la alta noche.
El revรฉs del prolijo mapamundi.
La tenue telaraรฑa en la pirรกmide.
La piedra ciega y la curiosa mano.
El sueรฑo que he tenido antes del alba
y que olvidรฉ cuando clareaba el dรญa.
El principio y el fin de la epopeya
de Finnsburh, hoy unos contados versos
de hierro, no gastado por los siglos.
La letra inversa en el papel secante.
La tortuga en el fondo del aljibe.
Lo que no puede ser. El otro cuerno
del unicornio. El Ser que es Tres y es Uno.
El disco triangular. El inasible
instante en que la flecha del eleata,
inmรณvil en el aire, da en el blanco.
La flor entre las pรกginas de Bรฉcquer.
El pรฉndulo que el tiempo ha detenido.
El acero que Odรญn clavรณ en el รกrbol.
El texto de las no cortadas hojas.
El eco de los cascos de la carga
de Junรญn, que de algรบn eterno modo
no ha cesado y es parte de la trama.
La sombra de Sarmiento en las aceras.
La voz que oyรณ el pastor en la montaรฑa.
La osamenta blanqueando en el desierto.
La bala que matรณ a Francisco Borges.
El otro lado del tapiz. Las cosas
que nadie mira, salvo el Dios de Berkeley.
De: El Oro de los Tigres
El volumen caรญdo que los otros
ocultan en la hondura del estante
y que los dรญas y las noches cubren
de lento polvo silencioso. El ancla
de Sidรณn que los mares de Inglaterra
oprimen en su abismo ciego y blando.
El espejo que no repite a nadie
cuando la casa se ha quedado sola.
Las limaduras de uรฑa que dejamos
a lo largo del tiempo y del espacio.
El polvo indescifrable que fue Shakespeare.
Las modificaciones de la nube.
La simรฉtrica rosa momentรกnea
que el azar dio una vez a los ocultos
cristales del pueril calidoscopio.
Los remos de Argos, la primera nave.
Las pisadas de arena que la ola
soรฑolienta y fatal borra en la playa.
Los colores de Turner cuando apagan
las luces en la recta galerรญa
y no resuena un paso en la alta noche.
El revรฉs del prolijo mapamundi.
La tenue telaraรฑa en la pirรกmide.
La piedra ciega y la curiosa mano.
El sueรฑo que he tenido antes del alba
y que olvidรฉ cuando clareaba el dรญa.
El principio y el fin de la epopeya
de Finnsburh, hoy unos contados versos
de hierro, no gastado por los siglos.
La letra inversa en el papel secante.
La tortuga en el fondo del aljibe.
Lo que no puede ser. El otro cuerno
del unicornio. El Ser que es Tres y es Uno.
El disco triangular. El inasible
instante en que la flecha del eleata,
inmรณvil en el aire, da en el blanco.
La flor entre las pรกginas de Bรฉcquer.
El pรฉndulo que el tiempo ha detenido.
El acero que Odรญn clavรณ en el รกrbol.
El texto de las no cortadas hojas.
El eco de los cascos de la carga
de Junรญn, que de algรบn eterno modo
no ha cesado y es parte de la trama.
La sombra de Sarmiento en las aceras.
La voz que oyรณ el pastor en la montaรฑa.
La osamenta blanqueando en el desierto.
La bala que matรณ a Francisco Borges.
El otro lado del tapiz. Las cosas
que nadie mira, salvo el Dios de Berkeley.
De: El Oro de los Tigres
*imagen tomada de un "story" de Dorelia Barahona (estรก genial para ilustrar mi punto, se la robรฉ)

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